Publicidad contextual
La publicidad contextual elige dónde mostrar un anuncio según el contenido que se está viendo (el tema de la página, el vídeo o la app) y no según el historial de la persona.
Es el principio más antiguo de la publicidad: anunciar material de montaña en una revista de montaña. En digital, la plataforma analiza el texto, las imágenes o el audio de cada página antes de pujar y la clasifica por temas, normalmente con la taxonomía de contenidos del IAB Tech Lab. El anunciante compra categorías (recetas, motor, finanzas personales) o palabras clave, y excluye las que no le convienen.
Volvió al primer plano con el declive de las cookies de terceros, porque no necesita datos personales para segmentar. Su límite es que acierta con el momento, pero no necesariamente con la persona: quien lee una crítica de cine puede no ir nunca al cine. Por eso funciona mejor combinada con audiencias de calidad, el contexto para elegir el entorno y la audiencia para elegir a quién.