Frequency capping (límite de frecuencia)
El frequency capping es el límite de veces que una misma persona puede ver un anuncio en un periodo determinado, por ejemplo tres impresiones al día.
Sin límite, el presupuesto tiende a concentrarse en los usuarios más fáciles de alcanzar, los que pasan más horas conectados, que acaban viendo el mismo anuncio diez o veinte veces mientras otros no lo ven nunca. El tope corrige ese reparto: protege la imagen de la marca frente al cansancio y libera inversión para llegar a más gente. Se fija por campaña, por anuncio o por línea de compra, y por hora, día, semana o para toda la campaña.
La dificultad está en contar bien. Cada plataforma solo ve sus propias impresiones, y cuando una persona pasa del móvil al portátil y de ahí a la televisión, cada dispositivo puede parecer alguien distinto. Por eso una campaña repartida entre varias DSP, redes sociales y CTV suele tener una frecuencia real más alta de la que muestra cada informe por separado. Los identificadores comunes y la resolución de identidad ayudan a acercar la cifra a la realidad.