Drive to store
Drive to store es la estrategia de publicidad digital cuyo objetivo es llevar a las personas a un punto de venta físico, y medir cuántas van.
La campaña se dirige a quien está cerca de una tienda, un concesionario o un restaurante, o a quien suele frecuentar ese tipo de lugares, con mensajes que invitan a ir: una oferta, un horario, la ruta en el mapa. Después se mide el resultado con visitas reales, comparando quién vio el anuncio y quién no.
Es el puente entre el gasto digital y la venta en el mundo físico, que sigue siendo donde se cierra la mayor parte de las compras en muchas categorías.