Datos de ubicación (location data)
Los datos de ubicación indican dónde está o ha estado un dispositivo, y sirven en publicidad para entender qué lugares frecuenta la gente y construir audiencias a partir de ello.
Proceden del GPS del móvil, de las redes wifi, de balizas Bluetooth o de la propia red móvil, y llegan a la publicidad a través de apps y SDK que los recogen con el consentimiento del usuario. Su precisión varía mucho según la fuente: de unos metros a varios cientos.
Bien tratados (de forma anónima, agregada y con permiso) permiten saber qué tipo de lugares visita una audiencia, activar campañas cerca de un punto de venta y medir si quien vio un anuncio fue después a la tienda. El RGPD los trata con especial cuidado, porque los desplazamientos de una persona dicen mucho de ella.